Profeta en su patria

User Rating:  / 0
PoorBest 

 

 

Benedicto XVI estuvo en Alemania del 22 al 25 de septiembre. Allí, en su patria, pronunció trece alocuciones, entre discursos y homilías. Sus palabras permiten observar al Papa como un profeta de los tiempos post-modernos, como un hombre plenamente consciente de la crisis religiosa de estos tiempos y como un visionario. Enseguida, una selección de los textos:

 

-Discurso en Castillo Bellevue de Berlín con el presidente Christian Wulff: “Con relación a la religión hay en la sociedad una progresiva indiferencia que, en sus decisiones, considera la cuestión de la verdad más bien como un obstáculo, y da por el contrario la prioridad a consideraciones utilitaristas”

 

 

-Discurso ante Parlamento: La política debe ser un compromiso por la justicia y crear así las condiciones básicas para la paz. …Servir al derecho y combatir el dominio de la injusticia es y sigue siendo el deber fundamental del político”.

 

-Discurso a representantes de comunidad judía: “Judíos y cristianos tienen una responsabilidad común para el desarrollo de la sociedad, que entraña siempre una dimensión religiosa. Que todos los interesados continúen juntos este camino”.

 

-Homilía en Estadio olímpico de Berlín: “Algunos miran a la Iglesia, quedándose en su apariencia exterior. De este modo, la Iglesia aparece únicamente como una organización más en una sociedad democrática, a tenor de cuyas normas y leyes se juzga y se trata una figura tan difícil de comprender como es la Iglesia. Si a esto se añade también la experiencia dolorosa de que en la Iglesia hay peces buenos y malos, grano y cizaña, y si la mirada se fija sólo en las cosas negativas, entonces ya no se revela el misterio grande y profundo de la Iglesia”.

 

-Discurso a representantes de comunidades musulmanas: “Es posible una colaboración fecunda entre cristianos y musulmanes, por ejemplo en la tutela de la familia fundada sobre el matrimonio, en el respeto de la vida en cada fase de su desarrollo natural o en la promoción de una justicia social más amplia”.

 

-Homilía en Celebración ecuménica con evangélicos y protestantes: “En este tiempo, nuestro primer servicio ecuménico debe ser el testimoniar juntos la presencia del Dios vivo y dar así al mundo la respuesta que necesita”.

 

-Discurso en convento de Martín Lutero a representantes del Consejo de Iglesia Evangélica: “Fue un error de la edad confesional haber visto mayormente aquello que nos separa, y no haber percibido en modo esencial lo que tenemos en común en las grandes pautas de la Sagrada Escritura y en las profesiones de fe del cristianismo antiguo”.

 

-Homilía en Santuario de la Virgen de Etzelbach: “La devoción mariana se concentra en la contemplación de la relación entre la Madre y su divino Hijo. Los fieles han encontrado siempre nuevos aspectos y títulos que nos pueden esclarecer este misterio como, por ejemplo, la imagen del Corazón Inmaculado de María, símbolo de la unidad profunda y sin reserva con Cristo en el amor”.

 

-Discurso a representantes ortodoxos: “Es igualmente importante continuar el trabajo para aclarar las diferencias teológicas, porque su superación es indispensable para el restablecimiento de la plena unidad, que deseamos y por la que oramos. Hemos de continuar nuestros esfuerzos de diálogo en la cuestión del primado, para su justa comprensión”.

 

-Discurso al Comité de católicos alemanes: “Vivimos en un tiempo caracterizado en gran parte por un relativismo subliminal que penetra todos los ambientes de la vida. A veces, este relativismo llega a ser batallador, dirigiéndose contra quienes afirman saber dónde se encuentra la verdad o el sentido de la vida. Y notamos cómo este relativismo ejerce cada vez más un influjo sobre las relaciones humanas y sobre la sociedad”.

 

-Homilía de la Misa en aeropuerto de Friburgo: “Profesamos nuestra fe en Dios Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Nos alegramos y agradecemos que Él sea todopoderoso. Pero, al mismo tiempo, debemos darnos cuenta de que Él ejerce su poder de manera distinta a como suelen hacer los hombres. Él mismo ha puesto un límite a su poder al reconocer la libertad de sus creaturas”.

 

-Discurso a católicos comprometidos: “Desde hace decenios, asistimos a una disminución de la práctica religiosa, constatamos un creciente distanciamiento de una notable parte de los bautizados de la vida de la Iglesia. …A la beata Madre Teresa le preguntaron una vez cuál sería, según ella, lo primero que se debería cambiar en la Iglesia. Su respuesta fue: -usted y yo-”.

 

-Discurso de despedida en aeropuerto de Lahr: “De esta experiencia crece al final la certeza de que Donde está Dios, allí hay futuro. …Regreso ahora a Roma con muchas experiencias y recuerdos de estos días en mi patria profundamente grabados.”